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CIENCIA – ¿POR QUÉ LOS ÁRBOLES PIERDEN LAS HOJAS?

Hola de nuevo, el verano nos ha dejado dos cosas: agotamiento y mucho trabajo. Por eso hemos estado un poco distantes y no hemos publicado gran cosa.

El final del verano, o principio del otoño, trae otra cosa que a los jardineros nos pone un poquito de mala leche: ¡hojas! Cubos y cubos llenos de hojas caídas al suelo que debemos recoger, a veces, una por una, como es el caso de la Scheflera actinophylla, que suelta enormes hojas amarillentas constantemente.

Pero, ¿por qué caen las hojas en otoño?

Hay dos palabras implicadas en este tema: senescencia y abscisión.

Senescencia

Esta palabreja se las trae, ya que establece que los sistemas en la naturaleza están programados para deteriorarse, o como se diría en termodinámica, a aumentar la entropía (el desorden). Hablando de naturaleza y plantas, que es lo que nos compete aquí, hablaríamos de, el envejecimiento de las células. Y no profundicemos mucho más en este término, porque si no, nos adentraríamos en materias como la física, la biología e incluso la filosofía, un jaleo. Sólo saquemos algo en claro, en el caso de las plantas de hoja caduca, es un envejecimiento programado.

Pero, ¿para qué? ¿Qué interés puede tener un ser vivo en deshacerse de sus órganos captadores de energía?

Siempre es bueno buscar un símil en el mundo de los humanos: plantemos una lechuga, esa lechuga nos da hojas verdes. Hojas verdes que nos comemos. La lechuga sigue creciendo y seguimos cogiéndole hojas y comiéndonosla. La lechuga agoniza y emite su flor, para emitir semillas y multiplicarse, pero nosotros podemos cortarla por el tronco y esperar que del mismo pie de lechuga broten nuevos ejemplares. Pero con el tiempo nos daremos cuenta que eso, no es muy práctico. Mejor que esperar a que una lechuga vuelva a brotar, es coger un puñado de semillas y plantarlas. Antes de que ésta muera, ya tendremos como cien lechugas nuevas dispuestas a que les quitemos sus hojas para alimentarnos.

Pues algo parecido le pasa al árbol que pierde sus hojas. ¿Qué es mas rentable, mantener un millón de hojas que nunca volverán a ser tan eficaces como al principio, o me deshago de ellas y genero nuevas hojas con mayor capacidad de realizar la fotosíntesis? Pues lo segundo, sin duda. Pero no solo eso, sino que además son capaces de reabsorber los recursos de cada hoja, absorberlos y reutilizarlos en otras partes de la planta.

Otro tipo de senescencia programada y que quizás no nos hemos percatado nunca es la del fruto, que cae en un determinado momento: cuando está maduro. En ese momento está desarrollado por completo y es absurdo seguir empleando recursos en algo que ya está plenamente desarrollado.

¿Y cómo sabe la planta que es momento de dejar caer sus hojas?

Los estímulos pueden ser diferentes:

  • Internos: como en plantas como el trigo que una vez concluido su ciclo de brotar, crecer y fructificar, mueren, sean o no buenas las condiciones climáticas para desarrollarse.
  • Externos: el clima, la temperatura, la escasez de agua, etc.

¿Pero, como dejan de nutrir a sus hojas las plantas que las pierden? Abscisión

El proceso de perder hojas y frutos se llama abscisión y no es tan simple como dejar de darles de comer para que mueran y caigan, es un proceso complejo y estructurado que necesita de ciertos compuestos para activarse y ejecutarse:

  1. Al acercarse el otoño los azúcares, aminoácidos y otros minerales esenciales para la planta (por ejemplo el N, P y K) se transportan de la hoja al cuerpo estructural de la planta acumulándolo en tejidos leñosos.
  2. La clorofila que da el color verde a las hojas, en consecuencia de este transporte, se degrada y quedan los carotenos, que dan el típico color anaranjado en otoño, y las xantofilas, que dan esos tonos amarillentos. Estos pigmentos siempre han estado ahí, solo que el verde de la clorofila los enmascara y oculta, por eso no los vemos.
  3. Cerca de la base de las hojas se produce una especie de pared o división celular, creando una serie de capas perpendiculares al eje del peciolo de la hoja.
  4. Entonces entran en juego unas enzimas capaces de descomponer los enlaces que unen a los polisacáridos en las paredes celulares de los vegetales, generándose una separación entre la hoja y la rama, no sin antes haberse sellado la herida por medio de las tilosas (sustancias gomosas) y células suberosas.

Todos estos mecanismos se activan o desactivan en función de aspectos claves como la temperatura, por eso en lugares como el nuestro, las islas Canarias, muchas plantas que deberían ser caducas, mantienen sus hojas todo el año.

#Jardines_Chinamada

#Todoslosdíassonbuenos

By: X-Net
In: Ciencia, Curiosidades, Jardineros Tenerife
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